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jueves, 8 de marzo de 2018

Vino para campeonar

Rinaldo Cruzado celebra el segundo de penal a Universitario de Deportes, en el estadio monumental. Foto: ANDINA/Jhony Laurente

Nació el 21 de septiembre de 1984. Empezó en la academia Tito Drago y fueron Jefferson Farfán y Paolo Guerrero quienes hablaron con un dirigente del club para que pueda llegar a Alianza Lima, que decidió foguearlo en Bella Esperanza, que militaba en la Segunda división y  funcionaba como filial de los íntimos.  Apenas con 16 años marcó su primer gol como profesional: fue el 26 de agosto en la derrota por 1-4 ante Unión Huaral.

En la temporada 2002 hizo su debut oficial en primera división, y esa fue su única aparición en ese año. Con el tiempo se estableció como un jugador importante para Alianza y junto con un joven Jefferson Farfán fueron campeones en el 2003. En el 2004 ayudó a ganar el título nacional. Jugó en todos los partidos de la fase de grupos en la Copa Libertadores 2004. Sin embargo, Alianza fue eliminado en esta fase, ya que sólo logró terminar en 3° posición.

Cruzado anota el segundo gol Aliancista (2004)/ foto: Historial Blanquiazul


En la temporada 2005, jugó 35 partidos y marcó solo 1 gol, pero con la salida de jugadores clave como Jefferson Farfán y Walter Vilchez, Alianza terminó en 7º lugar en la clasificación general.

En la temporada 2006,  Rinaldo Cruzado con apenas 22 años ya era una de las máximas promesas de aquel equipo que fue dirigido por otro uruguayo: Gerardo Pelusso. Rodeado por jugadores como Jayo, Flavio Maestri, el chileno Fernando Martel,  Marko Ciurlizza, entre otros, el volante expuso su mejor repertorio con el balón, objetivo que le valió para emigrar al Grasshoppers de Suiza.

11 largos años el cual pasó por diversos clubes: Grasshoppers de Suiza, Sporting Cristal, Esteghlal FC, Juan Aurich, Chievo Verona, Newells Old Boys, Nacional, Cesar Vallejo. Y quien diría que volvería dónde todo comenzó. 

Foto: Libero

Una llamada en el 2017, de Pablo Bengoechea, hizo que Rinaldo Cruzado regrese a Matute. En el Torneo de Verano los íntimos acumulaban tres partidos consecutivos sin ganar y el funcionamiento del equipo preocupaba. Uno de los más señalados fue Rinaldo Cruzado, pero en el último tiempo se convirtió en el soporte. Rinaldo Cruzado fue de menos a más durante la campaña pasada y se asentó hasta convencer nuevamente a Pablo Bengoechea y a sus detractores. El año pasado registró 34 partidos en Alianza Lima, siendo uno de los más participativos a pesar de la rotación constante de Bengoechea.

Gol de Rinaldo Cruzado en el Monumental / Foto: RPP

Este año,  Tomás Costa, Cruzado y Luis Ramírez son el tridente que está ganando juego al paso de los partidos. Cruzado tiene mucho juego y es quien da salida limpia a Alianza Lima. Al no estar, seguramente Fuentes cubrirá su lugar. Y Aldair no cumple con las mismas características que el capitán de Alianza Lima.


Pese a todo Rinaldo seguirá teniendo detractores, y es normal, el hincha pide más, es Alianza Lima un club el cual no todos pueden estar y solo pocos rinden, la camiseta pesa muchísimo. Y a mí opinión a Rinaldo no le pesa. Tendrá algunos partidos malos, pero es un jugador que aporta muchísimo y eso entendió Pablo. 

Redactora: Carla Redhead


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